Melodías de ayer y de hoy, que pululan entre el pop más rabioso y melódico, el soul más emocionado y salvaje, el jazz más groovy e intimista, la bossa más elegante y la electrónica más placentera.
Pues eso, que desconectamos un par de semanas, para volver con más música a mediados de Agosto.
Os dejo con esta maravilla que el grupo bostoniano Lyres nos entregaba en pleno 1985, justo cuando aquello que llamaron revival garagero explotaba con toda su intensidad. She pays the rent tiene todo lo que debe tener un buen tema de garage: energía, descaro,desfachatez, cierta rabia al cantar y una melodía demoledora. Esta es la versión, digamos que acelerada de este tema ya que posteriormente en su disco Lyres Lyres nos entregaron un versión más lenta e intensa, y con un ritmo más arrastrado muy cercano al sonido de los Them de Van Morrison
Octava sesión de Sensaciones Sonoras en Spotify, esta vez dedicada a la explosión pop de la new wave, que tuvo lugar entre finales de lo 70 y los primeros 80. Un momento en el que volvió a reinar ese pop directo y efectivo, repleto de estribillos pegajosos, y adictivas melodías. Pura arrogancia juvenil que se reflejaba en palabras como las de Nick Lowe: No me interesa el arte, lo que quiero es hacer canciones con estilo, chispa e imaginación, o lo que es lo mismo, el “pop de toda la vida”.
Una hora de pop arrogante y sin complejos. No están todos los que fueron, pero si una parte importante de ellos. Al resto los rescataremos en una segunda edición de esta sesión.
Siempre me ha sorprendido el desprecio con el que la prensa especializada ha tratado a Jeff Lynne, y el poco aprecio que ha mostrado por su banda, la Electric Light Orchestra, un grupo que desde mi punto de vista supo fabricar durante los 70 y 80, un buen puñado de emocionantes discos, repletos de soberbias melodías pop, a las que el amigo Jeff Lynne supo envolver, en un sorprendente y spectoriano manto orquestal, de cuerdas, teclados y percusiones.
Música pop con mayúsculas, que ahora por fin parece salir del armario, ya que no son pocos los nuevos grupos que les incluyen y citan entre sus principales influencias. ¡Por fin parece que ya no es pecado proclamar a los cuatro vientos que nos gusta la ELO!
Si, amigos, ¡nos gusta la ELO! y siempre defenderemos a Jeff Lynne como a uno de esos geniecillos de la música pop, que no hay que olvidar. Y para proclamarlo aquí os dejo esta deliciosa joya titulada The way life's meant to be, extraída de su exitoso disco del 81, Time, un futurista y conceptual album donde Lynne empieza a sustituir los arreglos orquetales, por cósmicos efectos de estudio realizados con los por aquellos días omnipresentes sintetizadores. Venga... dejad al lado los prejuicios y centraros en la melodía...